viernes, 28 de noviembre de 2025

El mito de la agresividad

Durante años, la testosterona ha sido considerada la causa primaria de la agresividad en los hombres. Este mito ha sido perpetuado por una visión simplista que relaciona altos niveles de testosterona con un comportamiento más impulsivo y violento. De hecho, muchos estudios han demostrado que la relación entre testosterona y agresividad no es tan directa como se pensaba.

La realidad es que, si bien la testosterona puede influir en el aumento de comportamientos competitivos y de dominancia, también está vinculada con características como la confianza, la motivación y la capacidad para enfrentar desafíos, sin necesariamente inducir agresión.



¿La testosterona aumenta la agresividad?

La testosterona es una hormona muy importante tanto para el hombre como para la mujer. Siempre se ha asociado a la sexualidad y a la vigorosidad pero la realidad es que tener unos niveles óptimos de esta hormona está relacionado con otros aspectos de la salud.  

Cuando hablamos de testosterona solemos asociarlo con la parte más masculina y sexual del hombre pero la realidad es que tener unos niveles óptimos de esta hormona es clave para otros muchos aspectos relacionados con la salud. Como explica Francois Peinadojefe de Servicio de Urología del Hospital Ruber Juan Bravo 39, en Madrid, “la testosterona es la hormona sexual más importante del hombre y es la responsable de las características típicamente masculinas (vello facial y corporal, y desarrollo muscular) pero además ayuda a mantener el impulso sexual, la producción de espermatozoides y la salud de los huesos”. La testosterona “está relacionada con una buena salud por lo que se puede atribuir niveles normales con una vida equilibrada”.

Tener unas adecuadas concentraciones de testosterona en sangre “es necesario para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular, del sistema inmunológico, de los huesos y de un equilibrado estatus cognitivo y emocional”, apunta Antonio Hernández Armenteros, médico, especialista en Medicina Estética y autor del libro Testosterona. La hormona de la vida. 

¿Dónde se sitúan los niveles óptimos? Según Peinado, “la mayoría de los adultos sanos tienen niveles de testosterona entre 270 y 1,070 nanogramos por decilitro (ng/dL), por lo que 300 ng/dL es el umbral para un diagnóstico bajo de testosterona”. Es importante señalar que estos niveles fluctúan durante el día, es decir, “los más altos están alrededor de las 8 de la mañana y los más bajos sobre las 9 de la noche, razón por la que los médicos solicitan las pruebas de testosterona en las primeras horas de la mañana”, detalla Peinado. 

1 comentario:

  1. Me encanto el hecho que desmintieran que la testosterona es una simple 'hormona de la agresividad', ya que leemos que la testosterona promueve respuestas sociales adaptativas, como el liderazgo o la competencia pacífica.

    ResponderBorrar

Efecto Contextual de la Testosterona

  El efecto contextual de la testosterona se refiere a la manera en que esta hormona influye en el comportamiento de los individuos dependi...